Llueven las cuchillas en la cueva del averno,
anhelando dulce estancia en el vientre materno
donde el tiempo pasado pudo ser eterno
pero que aquel mísero atajo convirtió en infierno.
Llueven las cuchillas en la cueva del averno,
anhelando dulce estancia en el vientre materno
donde el tiempo pasado pudo ser eterno
pero que aquel mísero atajo convirtió en infierno.