Un birrete y una toga
convirtieron al mendigo
en letrado ilustrado,
en el peor enemigo.
Ahora el tiene la soga,
convertido en verdugo
tiemblan los que son penados
su condena es el yugo.
Un birrete y una toga
convirtieron al mendigo
en letrado ilustrado,
en el peor enemigo.
Ahora el tiene la soga,
convertido en verdugo
tiemblan los que son penados
su condena es el yugo.