Restos de comida marcan el lugar donde la fe se convierte en fiesta. El resto del mundo se muere de hambre.
« Cortina de humo Haiku – 027 »
Buen haiku, mejor denuncia. Hacía un tiempito que no pasaba por aquí…
¡Saludos!
Verónica
Muchísimas gracias por el comentario!
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La puerta de salida a la realidad.
¡Ya a la venta!
Buen haiku, mejor denuncia. Hacía un tiempito que no pasaba por aquí…
¡Saludos!
Verónica
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